Fundiciones de cobre no cumplirán los estándares de calidad

El nuevo estándar de calidad ambiental (ECA) del aire que entrará en vigencia el 1 de enero del 2014 traerá complicaciones a las empresas del sector industrial, pero impactará gravemente en dos: Doe Run Perú y Southern Perú.

Ambas son compañías minero-metalúrgicas que operan fundiciones de cobre, mineral con un alto contenido de azufre.

La norma obligará –aprobada en el 2009– a todos los agentes económicos, incluyendo al parque automotor, a reducir sus emisiones de SO2 (ácido sulfúrico) de 80 microgramos por metro cúbico (ug/m3) a 20 ug/m3 de aire.

Especialistas consultados por El Comercio afirmaron que los nuevos límites son demasiado exigentes, incluso para países europeos. “Japón tiene un ECA de 105 ug/m3 y es el país con los estándares ambientales más rigurosos del mundo”, señaló Carlos Aranda, gerente de Servicios Técnicos de la minera Southern Perú.

En nuestro país, la norma afectará de manera especial a las fundiciones y refinerías que procesan cobre.

Eva Arias, presidenta de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, explicó que no existe tecnología en el mundo que pueda reducir las emisiones de azufre de las fundiciones de cobre hasta los 20 ug/m3.

“Chile tiene siete fundiciones de cobre y todas operan por encima de los 250 ug/m3 de azufre en el aire”, explica Aranda.

Perú posee cuatro fundiciones: la fundición de estaño de Funsur (Minsur), la refinería de zinc de Cajamarquilla (Votorantim), la fundición de Ilo (Southern) y el Complejo Metalúrgico de La Oroya (Doe Run).

Las dos últimas se verán afectadas por la nueva normativa cuando entre e vigor. La fundición de Ilo fue modernizada en el 2007 para ajustarse a la legislación vigente en ese entonces, que obligaba a un límite máximo de 365 ug/m3 de azufre en el aire.

La empresa actualmente viene trabajando para adecuarse a la norma vigente desde el 2009, que obliga a no rebasar los 80 ug/m3

“Para cumplir con la legislación estamos reduciendo nuestra producción de cobre refinado desde el año 2009. Mientras menos carga metemos a la fundición, no incumplimos la exigente norma”, afirma Aranda.

En opinión de Eva Arias, el nuevo ECA pondrá limitaciones a la generación de valor agregado en minería, pues obligará a producir menos metal refinado y más concentrado.

En el peor escenario –y de no variar los términos de la ley– las refinerías mencionadas podrían enfrentar el cierre de sus operaciones por no cumplir el requerimiento ambiental.

El Comercio