Bloomberg: Aumento del precio del cobre encarece revolución verde

cobre

El cobre es una parte vital de la infraestructura verde, desde las redes hasta las turbinas eólicas, y un reciente aumento de precios amenaza con hacer que la descarbonización sea más costosa.

Según Bloomberg, el cobre se ha duplicado desde los mínimos registrados hace un año y está cerca de un máximo de nueve años. Además, en medio de las predicciones del inicio de un nuevo superciclo de materias primas, muchos analistas dicen que aún no se ha alcanzado la cima para un metal que es fundamental para el impulso de la energía verde.

“Mire justo debajo de la superficie de muchas de las tecnologías que impulsan la transición energética y verá un destello rojo metálico”, comentó la agencia.

Así, sostuvo que el repunte del metal ha sido impulsado en gran parte por los inversores que ven un aumento de la demanda a medida que la revolución verde se acelera. Pero su optimismo inicial puede terminar elevando los costos para los gobiernos a medida que comienzan a poner en funcionamiento los paquetes de gasto en infraestructura.

Max Layton, director gerente de Investigación de Materias Primas de Citigroup Global Markets Inc., opinó que un mayor consumo de cobre para la descarbonización podría impulsar un crecimiento de la demanda anual de hasta un 3%, situación que se sumará a los períodos en los que la oferta es escasa, con potencial alcista para los precios.

Asimismo, si bien los precios elevados significan que las empresas tienen un incentivo para aumentar la inversión en minería, lo que ayudaría a los suministros, la desventaja es el tiempo que lleva poner los proyectos en funcionamiento.

“Si este nivel de precios se mantiene, deberíamos ver anuncios de nuevos proyectos en el mercado. Pero los retrasos entre la decisión y la producción harán que el ciclo de precios sea “un poco más largo que en el pasado”, manifestó Raúl Jacob, director financiero de Southern Copper Corp.

De acuerdo con Citigroup Global Markets, la demanda de generación de energía renovable, almacenamiento de baterías, vehículos eléctricos, estaciones de carga e infraestructura de red relacionada representa aproximadamente una quinta parte del consumo de cobre.

“Con los gobiernos apuntando a objetivos agresivos de emisión neta cero en las próximas décadas, eso significa más electricidad limpia, un cambio que probablemente sea intensivo en cobre dado el US$ 28.7 billones de construcción de la red requerida”, indicó Citigroup.

Asimismo, señaló que parte de ese crecimiento provendrá de la necesidad de conectar nuevas plantas de energía renovable con los clientes. “Esto se debe a que a menudo es más barato construir tales plantas donde el viento o el sol son más fuertes, lo que podría ser en medio del mar o en un desierto aislado. Pero eso significa mucho más cableado, utilizando cobre costoso, que una red centralizada que se necesitaba en el pasado”, comentó.

Según los pronósticos de BloombergNEF, la red eléctrica mundial crecerá en 48 millones de kilómetros (30 millones de millas) para el 2050. Eso es suficiente para envolver la circunferencia de la Tierra casi 1.200 veces y equivale a duplicar la demanda de cobre a 3.6- millones de toneladas métricas.

Para Sanjeet Sanghera, analista de BNEF en Londres, las ciudades, la electrificación y el cobre van de la mano; y el cobre juega un papel importante. “El metal se utiliza mucho en el cableado subterráneo debido a su conductividad, que es casi el doble que la del aluminio. Eso reduce la cantidad de energía necesaria para producir electricidad”, explicó.

Un interconector eléctrico de 240 kilómetros entre Gran Bretaña y Francia llamado IFA2 utilizó 9,000 toneladas de cobre, según National Grid del Reino Unido; mientras que un enlace previsto a Dinamarca de 760 kilómetros requerirá 26,000 toneladas.

En los proyectos eólicos marinos, el cobre sigue siendo un componente relativamente pequeño de los costos, pero se espera que aumente en los próximos años, a alrededor del 3% para 2050 desde el 1% actual, según BNEF.

Por su parte, Vestas Wind Systems A/S estimó que un parque eólico de 100 MW que utilice turbinas de 4,2 MW utilizaría alrededor de 89 toneladas de cobre en las turbinas y que al precio actual de alrededor de US$ 9,170 por tonelada, eso sería alrededor de US$ 816,000.

“Si el repunte del cobre resulta duradero y aumenta el costo de la inversión verde, algunos parques eólicos pueden usar aluminio más barato donde puedan. Los precios han subido menos bruscamente, un 28% el año pasado en comparación con el 62% del cobre. Se estima que la demanda de aluminio en la infraestructura de la red eléctrica alcanzará los 7,6 millones de toneladas métricas para 2050”, subrayó BNEF.

“Vemos que el cobre permanece como parte integral de los interconectores; pero para los parques eólicos marinos, hay muchos indicios de que habrá un impulso más hacia el aluminio impulsado por los costos generales”, declaró Srinivas Siripurapu, director de innovación del fabricante de cables Prysmian.

Aún no está claro qué impacto inmediato tendrá el aumento del precio del cobre en las finanzas de los operadores de energía verde. El fabricante de turbinas Siemens Gamesa Renewable Energy cubre los precios de las materias primas un año antes, protegiéndolos por ahora.

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