“Depósitos de litio de Macusani garantizan 40 años de explotación”

MACUSANI

Entrevista: Ulises Solís, Gerente General de Macusani Yellowcake

Hallado a mitad del 2018, Macusani se consolida como uno de los yacimientos más prósperos en depósitos con alto contenido de litio. Su valor, acorde a los recursos y precios de este metal, supera los US$ 50,000 millones, cifra comparable al del portafolio de proyectos mineros en Perú. Adicionalmente, su atractivo también engloba los recursos de uranio, para cuya explotación se trabaja un esquema normativo. Rumbo Minero conversó con el representante oficial de Macusani y aquí te contaremos toda la actualidad y perspectivas del proyecto.

Macusani es la nueva joya del sector minero, considerándose incluso cómo la quinta mina de uranio a nivel mundial, ¿a qué se debe esta mención?

Por los recursos que ya tenemos. Somos una empresa minera que ha venido al país y que se encuentra explorando desde el 2006 por uranio. En esa época hubo hasta siete empresas mineras explorando por uranio en todo lo que es el plató de Macusani, que está en el distrito Corani. Hubo empresas como Vena Resources, Solex, Minergia, Contact Uranium, Exploraciones Macusani, Frontera [Energy], y ellos tenían operaciones en toda esta área por uranio.

Nosotros poco a poco hemos ido consolidando el área, adquiriendo propiedades mineras de todas estas empresas. Al final hemos consolidando prácticamente el 95% del área, aunque existen 2,400 hectáreas que aún pertenecen a una empresa extranjera – Fision 3.0 –. Ellos han explorado muy poco. Pero nosotros hemos consolidado el resto del área y somos los únicos operadores desde el 2013, y hemos continuado explorando por uranio.

Pero no solamente hemos adquirido las concesiones mineras, sino también hemos adquirido los recursos que estas empresas han cubicado en estas áreas mineras, y hemos sumado estos recursos – por uranio, repito – y contamos a la fecha con un poco más de 124 millones de libras de uranio como recursos. Es por eso que Macusani se convertiría en la cuarta o quinta mina de uranio en el mundo. Esperamos aumentar a fin de año estos recursos.

Muy aparte del uranio, en Macusani también existen altas leyes de litio, ¿cómo impacta este descubrimiento en el potencial general del proyecto?

Así es. Grande ha sido la sorpresa cuando ingresamos a la comunidad de Chacaconiza, es aquí donde encontramos el cerro Falchani y que quisimos explorarlo por uranio – hay uranio, pero de muy baja ley–; sin embargo, nuestra sorpresa fue cuando mandamos los taladros a analizar en laboratorio y encontramos un gran contenido de litio. Es por eso que hemos continuado las perforaciones en esta zona y los recursos son los que publicamos el 30 de junio de este año: 2.5 millones de toneladas de carbonato de litio equivalente.

Nosotros firmamos convenio con Chacaconiza en julio del 2017 para el acceso a sus terrenos y para perforar el cerro Falchani, pero en octubre recién con los resultados de laboratorio vimos que había litio. Entonces, como es normal, hemos redoblado esfuerzos, hemos metido más máquinas de perforación, más gente, hemos trabajado [18 meses continuos] para aumentar estos recursos. El 31 de diciembre paramos las perforaciones. Por eso es que nuestros cálculos de recursos sobre el litio y uranio deben ser lanzados a fines de diciembre o los primeros días de enero [del 2019].

Es más, en nuestros cálculos de recursos al 30 de junio hemos encontrado muestras de litio que sobrepasaban los 4,800 ppm. En estos últimos taladros ha habido taladros que alcanzaron hasta 5,700 ppm, y en cesio 6,500 ppm. Es un yacimiento muy grande y lo que esperamos el próximo año – a partir de febrero – es convertir estos recursos en reservas, dar inicio a los estudios de impacto ambiental, el estudio de factibilidad y culminar los estudios de inexistencia de restos arqueológicos.

¿Cuánto se invirtió en todos los esfuerzos para ubicar el litio y uranio en Macusani?

A la fecha, Macusani Yellowcake ha invertido un poco más de US$ 30 millones, pero debemos sumar la inversión de todas las empresas que nosotros hemos consolidado, o sea Vena Resources, Solex, entre otros. Yo creo que la inversión para este cálculo de recursos a la fecha ha sobrepasado largamente los US$ 100 millones.

Debo recordar que Macusani engloba una posesión de 93,000 hectáreas en 151 concesiones mineras; todas consolidadas, tituladas, inscritas y lo bueno es que están en siete comunidades campesinas.

Lo que hallamos en Falchani lo hemos encerrado en 2,400 hectáreas. El tema pasa por el uranio. En todo el plató de Macusani hay uranio y está en la superficie, es de muy baja ley, pero hay volumen. En todas las concesiones hay uranio.

¿Qué tipo de minado y método de procesamiento conllevarían a tratar todos estos minerales de uranio y litio en Macusani?

En ambos casos es tajo abierto. Pero en uranio también tenemos unas vetas, que es el proyecto Quijitian, de alta ley de uranio, y que está en la comunidad campesina de Tantamaco. Este proyecto fue explorado en la década del 80 por el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN), donde ubicaron casi 500 mil libras de uranio y fue un gran hallazgo. Entonces, también tenemos que explotar eso.

Como repito, los dos [uranio y litio] son trabajos a tajo abierto; salvo el proyecto Quijitian, pero son totalmente independientes. El insumo principal para el uranio es el ácido sulfúrico, o sea el ácido sulfúrico es como el cianuro para el oro y la plata. Se hace a tajo abierto, se hace en pilas, se riega con ácido sulfúrico y este jala el uranio.

En el caso del litio también va a ser a tajo abierto, pero es un proceso totalmente distinto. Hasta la molienda todo es igual como cualquier operación convencional: se saca el litio, se chanca, se muele y toda esa pulpa ingresa a unos reactores, los cuales tienen que hervir a 102-104 grados de temperatura.

Una vez que Macusani se haya construido y esté en operación, ¿toda esa actividad qué inversión implicaría?

Poner a Macusani en actividad solamente para el litio, nosotros estamos considerando, con todo lo ya invertido, unos US$ 800 millones y para el uranio unos US$ 300 millones. Macusani englobaría una inversión de US$ 1,100 millones.

Los pasos más urgentes para el 2019 son convertir los recursos en reservas y dar inicio al estudio de impacto ambiental (EIA). En 180 días va a estar culminado [el EIA para la explotación de litio] y presentado para su aprobación. La aprobación sí va a durar porque vienen las observaciones, revisiones técnicas y todo lo demás. Nosotros creemos que el 2020 debe estar aprobado el EIA. El estudio de factibilidad se va a trabajar paralelamente.

Asimismo, estimamos arrancar la construcción apenas tengamos aprobados los permisos legales: EIA, PEA, etc., incluido el permiso social, que es lo más importante. De esta manera, estimamos iniciar la construcción para inicios del 2021 y la operación a fines de ese año – que es nuestro objetivo – o inicios del 2022, aunque dependerá de los trámites.

¿Cuál será la tasa de producción anual de Macusani?

En lo referido al yacimiento de litio, se estima arrancar con una producción de 60,000 toneladas métricas de carbonato de litio por año. Para el uranio no tenemos un número aún, ya que no contamos con el marco legal que regule su comercialización.

Solo con 2.5 millones de toneladas de carbonato de litio, tenemos una vida garantizada de 40 años de explotación en Macusani.


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