“En este 2017 ya vemos un punto de quiebre”

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Como todos los años recientes, la consultora internacional Deloitte presentó recientemente su análisis de las tendencias que dominarán el desenvolvimiento de la industria minera en el mundo. A propósito de este hecho, Rumbo Minero entrevistó a Beatriz Quispe, Líder de Minería de Deloitte Perú, para saber cuál es la situación y qué proyecciones se avizoran para la actividad minera del país durante este y los próximos años. Aquí un resumen de la conversación.

¿Qué es lo que ha cambiado en el informe de Deloitte sobre las tendencias en la minería mundial que hicieron para el 2016 y el del 2017?

En nuestra publicación del 2016, una de las tendencias que teníamos como titular era el tema de China, por ejemplo, que en del 2017 no se incluye. Esto porque para el año 2016 había una gran preocupación por el crecimiento de China. Pero para; y creo que eso, de alguna manera, da un poco de tranquilidad a los inversionistas. Porque, además, China va a seguir en un crecimiento más cauteloso, no al 8, 9 o 10 % al que nos tenía acostumbrados. Ahora más bien tiene un crecimiento más homogéneo, más constante, y eso hace que el tema de China salga del primer titular y de las tendencias. No obstante, una de las tendencias que se mantiene entre el 2016 y 2017 es la de cómo las compañías están buscando generar mayor valor, cómo generar mayor flujo de caja; cómo generar mayor retorno de las inversiones que hacen, cómo hacer este negocio viable aun ante una crisis de precios, en la que estamos por sexto año.

Cierto. No son los precios del 2010 o 2009, que fueron años de bonanza. Pero tampoco son precios malos, ¿no?

No. De hecho, creo que en este 2017 ya vemos un punto de quiebre, de recuperación. Incluso me atrevo un poco a decir, en forma cautelosa, que se siente que estamos saliendo de ese ciclo de precios bajos, lo que se nota porque las actividades de exploración empiezan a incrementarse, cautelosamente también. Ya se empiezan a ver proyectos de inversión otra vez, a algunos inversionistas que vuelven a ponerlos sobre la mesa.

Lo que coincide con lo que el viceministro de Minas, Ricardo Labó, nos decía en Toronto: que este año en podíamos hablar de 5,000 millones de dólares en inversión minera. ¿Qué otra cosa nos puede decir acerca de lo que se viene y de lo que proyectan ustedes para el sector este año?

En otros aspectos, este año veremos cómo las compañías van a enfrentar algunos factores externos que de alguna manera las afectan, como por ejemplo la revolución digital o los riesgos de ciber-seguridad. Porque cada vez se ve más que la información es un valor agregado que tienen las compañías y que esa información, que se obtiene ahora en tiempo real, forma parte de sus procesos, por lo que a partir de ella se pueden introducir cambios para lograr una mayor productividad. En ese sentido, tener esa información ahora tiene mayor valor que en años pasados. Y es que en años pasados trabajaban con información histórica, ahora no. Ahora cuentan con información histórica más información en tiempo real, lo que realmente les da la capacidad de hacer cambios en un modelo en línea y poder tener una mejor respuesta ante cualquier eventualidad.

El tema de exploración es un tema que se ha venido muy a menos y no solamente en el Perú. Es un hecho pasa siempre cuando el precio de los minerales baja, lo que obliga a las empresas a mineras a hacer recortes. ¿Cómo está evolucionando esa variable?

Creo que hay mecanismos para salir triunfantes en ese aspecto, como las asociaciones. Barrick Gold Corporation, por ejemplo, se acaba de juntar con Shandong Gold hace poco para vender su 50% de inversión en Veladero y hacer viable su portafolio. Entonces, digamos que hay formas de asociarse, compartir riesgos y compartir niveles de inversión para seguir manteniendo el dinamismo de la exploración.

Tarea en la que debe contribuir el Estado. Porque en el Perú, por ejemplo, la exploración no es considerada parte de la inversión, lo que es un craso error. En Canadá, en cambio, es considerada parte de la inversión e, incluso, el gobierno canadiense otorga ciertos privilegios tributarios a las exploraciones, con lo que genera realmente un incentivo. ¿Estamos avanzando en este tema?

Sí, definitivamente, creo que el gobierno central está dándonos señales de querer incentivar la actividad de exploración. Porque, como lo ha dicho Ricardo Labó, la meta para este año es que se incremente en 1% la actividad de exploración a nivel mundial, por lo que se buscará que ese incremento se impulse acá, en el Perú. Entiendo que por eso se están destrabando permisos, que son la primera barrera que los mineros deben superar para hacer mayor actividad de exploración. Entonces, creo que hay señales positivas en este tema, pero definitivamente nos falta todavía quizás implementar algunas de las mejores prácticas que ya tienen otros países, para lograrlo.


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