La situación de presente y futuro de la minería en el Perú en el contexto del Covid-19

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Este artículo se ha escrito el 23 de Abril, a pocas horas que el Gobierno tome la decisión de concluir o extender la cuarentena obligatoria dispuesta desde el 16 de Marzo, habiéndose producido una suerte de suspensión de labores en las actividades no declaradas esenciales, entre las cuales la minería no fue incluida expresamente. Todo lo cual, a la luz de la grave crisis económica que atravesamos requiere repensar las condiciones particulares de cada industria para enfrentaresta pandemia.

Bajo este contexto, es que la minería por sus circunstancias excepcionales, puede ser un espacio laboral que gestionándolo adecuadamente permitiría evitar la propagación del Covid-19 y garantizar su continuidad en el aparato productivo nacional.

Cuando las condiciones adversas de la minería se convierten en una situación natural para reducir el contagio del Covid-19

La minería en Perú, por regla general, se caracteriza por su ubicación en los lugares más recónditos y alejados de los centros urbanos. La mayoría de centros mineros, se ubican por encima de los 2,500 metros sobre el nivel del mar, alejados de centros poblados y con un nivel confinamiento de sus trabajadores que importa una especial gestión de sus recursos humanos y logísticos transitando por jornadas extendidas más allá de las 8 horas diarias, y muchas veces en forma continua por encima de la semana de trabajo.

Estos elementos que significan un grado de perjuicio al común de los trabajadores, aunado al hecho de estar alejados de sus familias y traslados a sus hogares entre 10 y 12 horas de viaje, han requerido desde siempre un nivel de adaptación de las empresas mineras tanto a nivel logístico, infraestructura y seguridad.

Por cosas del destino en tiempos del Covid-19 – más que una aparente “carga debía gestionar las empresas y los trabajadores”, para la minería se ha convertido en una condición particular que le permitiría evitar el ingreso del Covid-19 en los centros de trabajo minero y gestionar la seguridad y salud de sus trabajadores en mejores condiciones.

Evitar el ingreso del virus al Centro de Trabajo

La respuesta es sencilla, la principal estrategia para enfrentar la pandemia, es evitar el ingreso del virus en los centros de trabajo, generando en las labores guías prácticas para realizar conductas preventivas, como el espacio mínimo para contacto interpersonal, desinfección de los espacios de compartir públicos (comedores, espacios de reuniones, etc.), así como protocolos de bio-seguridad, en los almacenes de alimentos, Epps, etc.

Al margen de estas acciones, que igualmente deben ser cumplidas por cualquier industria, la ventaja real de la minería, es la connatural restricción al acceso geográfico de la actividad, esto es: su lejanía geográfica a los centros poblados y el establecimiento de jornadas atípicas de larga duración. Esto es, el aparente contacto nulo de los trabajadores mineros con su entorno ambiental y social.

La poca interacción de la actividad minera con su entorno a nivel de proveedores y relacionamiento social, se convierte en una ventaja fundamental, en tanto el único agente de contagio sería el propio trabajador minero, hipotéticamente potencial portador del Covid-19. En consecuencia, si la minería cuenta con los mayores estándares de bio-seguridad en el transporte de alimentos, herramientas de trabajos, Equipos de Protección Personal, entre otros, las potenciales situaciones de contagio traídas por el trabajador podrían reducirse con una adecuada gestión de la organización del trabajo, bajo la premisa de extender excepcionalmente la jornada de trabajo hasta un período que limite la posibilidad de contagio.


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