María José González: “El desarrollo es un proceso de construcción colectiva”

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María José González, Consultora para Latinoamérica del Centro de Desarrollo Minero Responsable (RMD) – Canadá

Un propósito de su visita al Perú fue presentar el “Kit de herramientas de relacionamiento y comunicación para una exploración minera responsable” en el marco de Expomina Perú 2018. Tras su exposición, Rumbo Minero tuvo la oportunidad de reunirse y conocer más sobre el desarrollo sostenible en el sector minero.

¿Qué significa desarrollo social y ambiental y si los países con industria minera lo están ejecutando bien?

Presentar el “Kit de herramientas de relacionamiento y comunicación para una exploración minera responsable”, es una buena oportunidad para abordar el desarrollo sostenible. ¿Cómo hacemos para que el desarrollo sostenible sea una realidad? Para mí, la respuesta es, buscando puntos de encuentro, teniendo oportunidades de participación genuina en la toma de decisiones, siendo co-responsables y estando todos comprometidos.

Es importante tener presente que el desarrollo no es responsabilidad de un gobierno o de una empresa o de una comunidad. El desarrollo sostenible es un proceso de construcción colectiva, que implica múltiples dimensiones interrelacionadas, como la interculturalidad, la institucional política; es decir, cómo se ejercen los gobiernos locales, subnacionales, el mismo gobierno nacional-, la sustentabilidad ambiental (particularmente la gestión hídrica), el patrimonio cultura y arqueológico, los derechos humanos, derechos indígenas, la economía, la educación, la salud, y los derechos laborales entre otras; y debe existir un equilibrio entre las dimensiones para que exista un desarrollo sostenible.

En este sentido es importante tener en claro que desarrollo es mucho más que crecimiento económico.

Acaba de mencionar que el desarrollo implica mucho más que pensar en el crecimiento económico. ¿Cómo se puede entender esto?

El crecimiento económico es una dimensión del desarrollo y no debería pensarse, ni procurarse, sin tomar en cuenta el contexto socio-cultural, político y ambiental de cada región, país o pueblo.

Si bien todos somos partícipes del crecimiento económico, tanto con nuestras actividades productivas, comerciales o de servicios, como en nuestra condición de consumidores, y/o contribuyentes fiscales, es importante enfatizar que también somos actores sociales, políticos, culturales, religiosos, no sólo actores económicos. En nuestro andar somos portadores de esa multidimensionalidad que hace al desarrollo sostenible

Que quiero decir con sostenible. En términos ambientales, que sea sustentable, que exista una conciencia de que los recursos naturales no son infinitos, que su existencia hace al hábitat de todos, y se haga una gestión responsable y eficiente de los mismos.

En lo socio-cultural, que conozcamos guardemos respeto por el territorio y la cosmovisión que “los otros” tienen; que seamos co-generadores de procesos inclusivos al momento de pensar el desarrollo; promotores de diálogos que nos conduzcan a punto de encuentro donde cada uno pueda realizar su actividad sin afectar a los demás.

Cada pueblo tiene distintas cosmovisiones, legados, prácticas y experiencias; y se vincula con su territorio desde ahí. La diversidad no debería ser entendida como un obstáculo para pensar el desarrollo sostenible, por el contrario, es un desafío que puede fortalecer mucho la construcción y crecimiento de un país o comunidad

Realmente, la búsqueda de consensos es un camino largo, pero necesario; no pensemos el consenso como una meta a alcanzar, sino como un proceso dinámico y continuo, que se redefine en la medida que los escenarios cambian.

Todos los días se renuevan los consensos, por eso cuando se discute el tema de la “licencia social” como si pudiera ser una certificación uno queda entrampado en una lógica que socialmente es inviable. La “licencia social” no puede entenderse como algo que se obtiene en un momento y tiene larga vigencia, por el contrario, la licencia social se construye y redefine todos los días.

Reitero, lo que pensamos, la forma en que vivimos, como nos vinculamos, las relaciones de poder que se establecen en nuestras comunidades y territorios, los actores políticos e incluso los habitan, cambian, se transforman, se redefinen, y eso condiciona la toma de acuerdos de largo plazo, e impacta en la forma en que la empresa es percibida por los demás actores, las formas de relacionamiento, las expectativas, y otras aspectos del desarrollo de la minería.


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