Cargadoras y Retroexcavadoras: Cargando el peso del desarrollo minero

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Si hay dos equipos imprescindibles para el desarrollo de actividad minera, estos son, definitivamente, los de carga y excavación. Fundamentales para el proceso de movimiento de tierras, fase primaria en la que descansa esta industria de explotación de recursos, a lo largo del tiempo ambos han experimentado transformaciones tecnológicas no solo con el fin de hacerlos cada vez más eficientes, cómodos y seguros sino también, en los últimos años, ecológicamente sostenibles. Conozcamos aquí la amplia gama de estos equipos existente en el mercado peruano y cuatro empresas que los proveen.

Aunque existe un pequeño debate acerca de la fecha exacta y el creador de las

primeras máquinas de carga y excavación para minería, los especialistas coinciden en que fue alrededor de las primeras décadas del siglo pasado.

Como sucede con todas las grandes máquinas creadas en la historia, las bases de su origen fueron los primeros vehículos de carga creados en la industrian automotriz, los que fueron adaptados y modificados mediante piezas que les fueron integrando a su estructura para que cumplan con los requerimientos y tareas específicas de la industria.

Pronto, sin embargo, esas experiencias de innovación dieron como resultado la creación de nuevas máquinas diseñadas y fabricadas para tales tareas, desarrolladas por nuevas empresas dedicadas exclusivamente a producirlos, lo que dio inició a un rubro específico de equipos de carga y excavación –y ya no solo para la industria minera, sino también para la de construcción– cuya evolución en el tiempo ha dado como resultado la amplia variedad de estos equipos que existe hoy.

ESPECIALIZACIÓN Y ADAPTACIÓN

Tal como ha ocurrido en la historia de las maquinarias y equipos que existen en las diversas industrias, su evolución fue impulsada por la necesidad. Y los equipos de carga y excavación para minería no han sido la excepción.

Así, a lo, largo del tiempo los modelos originales de estos equipos han experimentado transformaciones sucesivas con el fin de que adaptarlos a necesidades concretas.

En el caso de los equipos materia de este informe, ese proceso ha comprendido variaciones sucesivas en su tamaño, mecanismo de movilidad –llantas u orugas­–, capacidad de carga y potencia; y más recientemente, a raíz de las exigencias de sostenibilidad y respeto al medio ambiente que dominan hoy la industria, esos cambios se han extendido también al uso de combustibles no contaminantes e, incluso, a los materiales base usados para su fabricación.

Pero no solo eso, ya que, para adaptarse a los requerimientos de las nuevas normas de seguridad y salud se rigen en la industria, las innovaciones también han implicado variaciones en sus espacios y mecanismos de conducción y manejo.

En este ámbito, la pauta actual de estos equipos es brindarles a sus operadores las mayores comodidades y facilidades para el cumplimiento de sus tareas, lo que está alineado con la evidencia –mostrada en investigaciones realizadas en el plano de la seguridad laboral– de que el confort de los trabajadores que desarrollan labores de exigencia y riesgo, está estrechamente relacionado con la productividad y eficiencia.

INTELIGENTES, INTEGRADOS Y ELÉCTRICOS

A esas innovaciones, sin embargo, en el último quinquenio se han sumado otras relacionadas a la tendencia de integración y monitoreo de operaciones, procesos y equipos en tiempo real, tendencia vigente y creciente en todas las industrias.

Como resultado de ese proceso, los nuevos equipos están siendo dotados con sistemas que permiten conocer en forma detallada, y en tiempo real, información relacionada no solo a su desempeño productivo, sino al funcionamiento de sus partes principales.

Así, los sistemas de monitoreo integrados a los equipos son capaces hoy de arrojar información, por ejemplo, no solo de su ubicación exacta en la operación, del número de viajes realizados o del volumen de material acarreado sino, también, del combustible y aceite consumido, del rendimiento del motor o del desgaste de llantas.

Esos sistemas de seguimiento, además, tienen la capacidad de notificar y alertar, por anticipado, potenciales fallas del equipo e identificar su origen, lo que permite prevenir el riesgo de paras imprevistas.

La introducción de estos sistemas al funcionamiento de tales equipos ha abierto la posibilidad de un cambio que amenaza con transformar totalmente la forma en que esos equipos funcionan hoy: su operación remota.


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