Lubricantes en Minería: Generador de operaciones constantes

lubricanes

El sector minero se caracteriza por la constante demanda de lubricantes para sus equipos de movimiento de tierra y para sus operaciones en planta. Así, un adecuado uso de los lubricantes junto con un servicio eficiente en cuanto al plan para su aplicación garantizará la mayor disponibilidad y continuidad de los trabajos. Revisemos, en el presente informe, a los principales actores que trabajan con los titulares mineros.

Una de las particulares de la minería es su creciente innovación tecnológica y una optimización de recursos; e incluso, para sus operaciones requiere productos que garanticen la operatividad de las máquinas y equipos.

Frente a ello, el rubro de lubricantes -que comprende a los aceites y a las grasas- significa garantía de éxito en los trabajos mineros. Su adecuada selección puede determinar que una operación mantenga o mejore los niveles de eficiencia operativa de sus equipos y maquinaria, o enfrente situaciones imprevistas que acarreen costos e impacten el desempeño financiero del proyecto en su conjunto.

Por ello, los lubricantes son un insumo de gran impacto en el sector, por lo que las empresas destinan un presupuesto fijo para cubrirlo, conscientes de que un insumo de calidad contribuirá, por ejemplo, a reducir considerablemente el consumo de combustible, aumentar la disponibilidad de sus máquinas y equipos, y, como consecuencia, mejorar sus estándares e indicadores productivos, operativos y económicos.

“Hoy en día los operadores aplican mayores cargas a los equipos y demandan mayor productividad, esperando a la vez una extensión de la vida útil y menores gastos en mantenimiento. En esta línea, el uso de lubricantes aporta mucho”, precisa Luis Vega, Desarrollador de Negocios para minería y B2B de TOTAL.

Cambios en las necesidades

Al ser un insumo muy requerido por la industria minera y debido a que este sector adquiere constantemente nuevas tecnologías y tiene mucha maquinaria y procesos que están operativos, los cambios o mejoras que se den en los lubricantes juegan un papel muy importante para los actores que los proveen.

Así, en la industria minera, las necesidades de estos insumos, no solo ha variado con el tiempo, sino que se ha especializado y diversificado; tanto que a diferencia de hace unos pocos años atrás, hoy existen productos diferentes y específicos para cada máquina y equipo que intervienen en los diversos procesos, y todos destinados a cumplir con dos objetivos: mantener óptimos niveles de operación y prolongar su vida útil.

En respuesta a esa demanda, las empresas de este mercado generan -como resultado de millonarios programas de inversión en innovaciones científicas y tecnológicas– cada vez más y mejores soluciones que otorguen protección, seguridad y productividad a los bienes de capital que sus usuarios utilizan en sus operaciones mineras.

“El mercado dice que los costos de materias primas están subiendo y además se ve que las listas de precios en mercados externos también van al alza; sin embargo, localmente, a través de eficiencias se busca controlar estos efectos”, indica Enrique Duffó Vera, Gerente de Ventas Industria de ExxonMobil.

A continuación, Rumbo Minero presenta a las principales empresas que comercializan lubricantes para el sector minero. 

ACEITES Y GRASAS

Si bien hablar de aceites y grasas, nos referimos a los lubricantes; empero ¿cuál es la diferencia y el uso de cada uno de ellos?

Para aclarar este aspecto es bueno mencionar, primero, que el aceite –dependiendo de la viscosidad– se desplaza fácilmente entre las piezas mientras que la grasa se queda estática en donde se aplica.

“Una grasa es una base lubricante, aditivo y espesante; por su parte, el aceite es base y aditivo. La diferencia es cuál será el medio de lubricación, siendo que en los aceites el medio será el propio aceite y en la grasa el medio de lubricación es el espesante”, explica Enrique Duffó Vera, Gerente de Ventas Industria de ExxonMobil.

Es bueno indicar, además, que los aceites lubricantes se clasifican por grado de viscosidad ISO y son para aplicaciones de mecanismos donde hay sellos, retenes, orines, entre otros que impidan que el aceite presente fugas y se escurra.

En tanto, las grasas lubricantes se clasifican por grado NLGI y se formulan con aceites y aditivos que se mezclan y suspenden en un espesante para llegar a una consistencia que al ser aplicada no se discurra como los aceites.


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