Estudios preliminares de las empresas a cargo de la concesión de la central hidroeléctrica de Inambari, revelaron que la producción de 2,000 megavatios calculados para esta obra, sólo abastecerían al mercado peruano y no se exportaría a Brasil, informó el viceministro de Energía, Daniel Cámac.
La demanda actual de electricidad en el país es de 5, 000 megavatios, aunque de acuerdo a la línea de crecimiento de anual que fluctúa entre 6% y 7%, en los próximos 20 años se podría necesitar hasta 25, 000 megavatios.
Dentro de dos semanas podría entregarse al Ministerio de Energía y Minas el Estudio de Factibilidad, que viene realizando el consorcio que tiene la concesión de Inambari (Electrobras, Furnas y OAS).
Con respecto al Estudio de Impacto Ambiental (EIA), que el consorcio viene elaborando, este documento podría tardar hasta cuatro meses en ser finalizado, anoto Cámac, sobre todo por la oposición a la realización del proyecto que han mostrado en varios de los centros poblados ubicados en la zona de influencia.
De otro lado, el viceministro manifestó que en el convenio de cooperación energética que se firme con Brasil se establecerá que “la prioridad la tendrá el servicio público regulado a una tarifa especial”, es decir que todo lo que no requiera el servicio público será vendido al mercado privado peruano.
Solo el excedente se venderá a Brasil, a un precio mayor que garantice la rentabilidad de la inversión.
Son cinco, las centrales hidroeléctricas que los empresarios brasileños construirían en nuestro país. Paquitzapango es el otro proyecto que cuenta con una concesión temporal, pero que, hasta el momento, no tiene estudios.