A partir del 22 de febrero, la cotización del molibdeno en la Bolsa de metales de Londres (LME), podría ser atractiva para los nuevos actores del mercado, ya que necesitarán protegerse de la volatilidad de los precios.
Como una buena oportunidad para obtener precios mínimos de venta, las compañías están desarrollando proyectos para producir molibdeno como producto primario ven la cotización en la LME, con lo que reducen los riesgos de volatilidad e incrementan las alternativas de financiamiento.
La cotización de molibdeno no es atractiva para los actuales productores -primarios o secundarios-, ya que ellos venden el metal a través de contratos directos. Y eso no va a cambiar muy pronto.
De otro lado, la forma en que se vende el molibdeno podría cambiar si la cotización en la LME se establece como una referencia válida para los precios del metal, pero eso podría ocurrir en un lapso de tiempo bastante extenso.