Proyectos renovables deben desarrollarse en el sur y norte peruano para cubrir demanda minera

Proyectos renovables deben desarrollarse en el sur y norte peruano para cubrir demanda minera

El sector minero es un gran consumidor de energía eléctrica, con un 36% de toda la electricidad generada en el sistema interconectado nacional. Pero el sur y norte del país, zonas con gran presencia minera, son deficitarios de generación de energía respecto a la demanda eléctrica local, por lo que tienen alta dependencia de las líneas de transmisión que traen electricidad del centro.

Esto, incluso, podría agudizarse si nuevos proyectos mineros se ponen en marcha en los próximos años. Según una proyección de la empresa Sami Energy, el consumo eléctrico minero peruano para el 2030 será del orden de 4,000 MW equivalente a 29,300 MWh-año con una tasa de crecimiento moderada de 4.5% anual.

En ese sentido, el gerente general de Sami Energy Consulting, José Estela Ramírez, hace la alerta y ve una gran oportunidad para priorizar en las zonas sur y norte el desarrollo de proyectos RER de generación eléctrica.

“Tanto el sur como el norte son deficitarios de generación de energía respecto a la demanda eléctrica local, por lo tanto los próximos proyectos de energía renovable deberán ser desarrollados en estas dos zonas para reducir la dependencia de las líneas de transmisión que llevan electricidad desde el centro del país”, dice el especialista, quien dará una charla en el V Congreso & Exhibición de Energías Renovables este 27 de febrero en Lima.

Estela resalta el gran potencial en estas áreas geográficas del país. Indica que el norte cuenta con extraordinarios vientos de 9 y 10 metros por segundo, en las regiones de Piura, Lambayeque y Cajamarca; mientras que –sostiene- la zona sur cuenta con una de las dos mejores radiaciones solares del mundo, tanto para generación fotovoltaica como para generación termosolar en las regiones de Moquegua, Arequipa, Tacna, Cuzco y Puno.

Compromiso de empresas mineras

Las mineras por su parte están dando pasos importantes hacia el aprovechamiento de las energías limpias en sus operaciones. Actualmente, “se puede decir que la minería peruana conectada a la red contrata el 60% de su consumo con energías renovables convencionales y no convencionales”, indica el gerente general de Sami Energy.

En lo que respecta a autogeneración con energía renovable o por medio de subsidiarias, los principales actores mineros son el grupo Buenaventura, el grupo Volcan, Unacem y “se suman algunas de las empresas mineras del sur, que están desarrollando estudios con energías renovables para sus operaciones”.

“Se espera que próximamente algunos nuevos proyectos mineros inicien operaciones con energía renovable no convencional como solar fotovoltaica, termosolar y eólica. Lo que las motiva es la seguridad energética, los bajos precios y el tema ambiental y social positivo que acompaña a las renovables”, agrega.

De acuerdo con Estela, el consumo de renovables se viene dando en todo tipo de minería, grande, mediana o pequeña.

“Esa es una de las bondades de las renovables no convencionales, que son escalables, pueden ir incrementado de tamaño conforme crecen las necesidad de consumo, y el recurso está allí presente siempre, no contamina, es amigable con el planeta, genera trabajo y aumenta el valor de la empresa”, resalta.

José Estela recuerda que hace cinco años se dudaba sobre la seguridad y calidad de suministro de las renovables para la minería. Sin embargo, añade, en diciembre pasado en el congreso mundial de Toronto, Nick Holland, el CEO de Gold Fields, “afirmó que ya se ve un horizonte próximo con minas 100% renovables y con baterías”, anota.

Datos:
-Las renovables no solo se aplican en los procesos operativos y administrativos, sino en todas las fases del ciclo de una mina, como la exploración, la construcción, y sobre todo en el cierre minero.

-Es precisamente el cierre minero, el que ha despertado mucho el interés mundial en los últimos años para aplicar las renovables por su largo plazo de existencia y donde se necesitan transformar los pasivos mineros en activos económicos, financieros, sociales y ambientales.

*foto referencial

(BQO)

FacebookTwitterGoogle+