Explosivos para minería: creando espacio ante los obstáculos

explosivos para mineria

La labor de la extracción del mineral puede verse interrumpida por rocas de tal dureza que no pueden ser retiradas de forma tradicional o con herramientas mecánicas, de ahí la importancia del uso de explosivos que permiten fragmentar las rocas debido a la detonación que puede ser de muy alta velocidad o presión, según el tipo de explosivos.

Es importante resaltar que en el caso de la minería subterránea los materiales explosivos que se utilizan deben cumplir con ciertas características porque existe la posibilidad de encontrar gas metano y polvillo de carbón, que en concentraciones altas son extremadamente inflamables.

Por ello, existen algunas consideraciones que se deben tener en cuenta al manipular este tipo de elementos como llevar el equipo completo de protección personal (EPPs) y ser instruidos, previamente sobre los riesgos potenciales de explosión, incluyendo los riesgos de tormenta y los procedimientos de transporte.

Las excavaciones se deben revisar destapando adecuadamente las rocas que van a ser fracturadas para conocer su dureza, tamaño y localización de grietas a fin de situar adecuadamente las perforaciones. Esta acción debe realizarse de acuerdo a los estudios que indiquen la manera de evitar los perjuicios que puedan ocasionarse en zonas aledañas.

Para resguardar al máximo a las estructuras adyacentes, las personas y las comunidades cercanas, se cubrirá la zona con tablones, redes o mallas que impidan el lanzamiento de partículas menores fuera del lugar que se desea controlar.

APLICACIÓN DE LA NORMA

Según la normativa, los trabajadores deben ser instruidos sobre los procedimientos de evacuación. Como medida de precaución, no están permitidas las explosiones cuando se aproximan lluvias o tormentas eléctricas.

Para una mayor seguridad, los reglamentos también indican cómo orientar las perforaciones para la colocación de los explosivos y realizar las voladuras, así como qué diámetro, dirección y profundidad son técnicamente requeridos.

Asimismo, señala que no se permite que el personal lleve en sus ropas detonadores o cartuchos, y las máquinas para las voladuras se deben revisar periódicamente de acuerdo a un programa de mantenimiento. Los circuitos se prueban con galvanómetros específicamente diseñados para uso en explosivos.

Después de una detonación se desconectan de inmediato las líneas de encendido de la máquina y no se debe reiniciar la perforación, hasta determinar si quedaron cargas sin detonar, luego se procede a retirarlas.

Por otro lado, se maneja el desarrollo de explosivos con patentes locales como detonadores eléctricos sin plomo, detonadores electrónicos y emulsiones de última generación que permiten reducir el espacio para el error.

Este informe se encuentra en la edición 132 de la revista Rumbo Minero

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