Mineras junior: Luz al final del túnel

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En la minería moderna, las empresas denominadas ‘junior’ son el equivalente a la semilla a partir de la cual germina toda la industria. Creadas casi en su totalidad sobre la base de pequeños emprendimientos de exploradores, cumplen así un rol determinante. Sin embargo, precisamente por su tamaño y actividad, su existencia y evolución está marcada por el riesgo y la incertidumbre, a tal punto que, como ha ocurrido en los últimos años, se convierten en las primeras ‘víctimas’ de las crisis que experimenta el mercado minero mundial. Aquí una breve reseña de lo que han pasado las junior que operan en el Perú, de su situación actual y de sus perspectivas.

Si hay una cifra que resume la situación por la que han atravesado las mineras junior en el Perú durante los últimos cinco años, esa es la del número de estas empresas inscritas en la Bolsa de Valores de Lima (BVL).

Así, durante 2012, las junior que cotizaron sus valores en la plaza bursátil limeña llegaron a ser 19, el más alto en el periodo mencionado. Hoy, en cambio, solo llegan a siete.

La diferencia entre ambas cifras es el resultado directo de los vaivenes por los que ha tenido que atravesar la industria minera peruana durante el último quinquenio.

El listado de 19 mineras junior en la BVL en el año 2012, récord en la historia del mercado de valores, fue el reflejo de la situación de bonanza que vivía la actividad minera peruana –y la economía en su conjunto– por los altos precios internacionales de los metales y la recuperación financiera de las principales economías del mundo tras la grave crisis que las afectó en el 2008.

Igualmente, el descenso gradual de esa cifra desde el 2012 (ver recuadro en la página 38), hasta llegar a siete en la actualidad, fue la consecuencia de una situación del mercado minero exactamente contraria a la que vivió ese año: precios internacionales de los metales a la baja y drástica disminución de los flujos de capital en el mundo.

Y decimos ‘fue’ porque aunque durante la segunda mitad del 2016 comenzaron a verse algunas señales de recuperación en el sector, que se proyectaron al mercado de las mineras junior, la situación de estas empresas refleja que aún no han salido de la crisis.

“Todavía estamos en situación crítica en general. Las empresas están en una situación de supervivencia. Después de cinco años, aquellas que todavía están trabajando y haciendo negocio, son las sobrevivientes”, afirma Miguel Cardozo, General Manager de CP Group –empresa dedicada a prestar servicios integrales a mineras junior– y CEO de Alturas Minerals, precisamente una de las más destacadas junior de las que se encuentran listadas en la BVL.

“Pero somos muy optimistas respecto a lo que viene el próximo año”, puntualiza.

Víctimas del contexto 

No sin cierta dosis de ironía, para los analistas tal vaticinio tiene lógica. Porque, en estricto, luego de todo lo que han pasado las mineras junior durante los últimos años, cualquier perspectiva será mejor.

Algunos datos puntuales pueden ayudarnos a ilustrar claramente esa situación.

En la etapa del denominado boom minero, por ejemplo, se calculaba que en el Perú se encontraban instaladas no menos de 250 mineras junior provenientes principalmente de Canadá, Australia y Nueva Zelanda, pero también de otros países como los Estados Unidos, Reino Unido y China.

Y todas, en mayor o menor grado, realizando labores de exploración en prácticamente todas las regiones mineras del país –Apurímac, Arequipa, Áncash, Cajamarca, Cusco, La Libertad, Moquegua, Puno o Madre Dios– en busca de encontrar o confirmar la existencia de yacimientos de los más variados metales. Principalmente de oro, plata y cobre, pero también de zinc, estaño, hierro y hasta uranio y metales raros.


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