Servicios de construcción la minería tiene bases de concreto

678192-1-eng-GB_randgol-tongon-plant

Las obras físicas son un componente esencial para sostener las distintas operaciones en el sector metálico. En este informe especial conocerá la trayectoria, actividad y proyectos de las principales firmas constructoras en la provisión de servicios de construcción enfocados hacia la minería.

El ciclo de vida de una unidad extractiva suele afrontar diversas etapas: prospección; solicitud de petitorio; exploración; evaluación del proyecto e impacto ambiental; desarrollo y preparación; construcción; producción o explotación; y, finalmente, su cierre.

De todos estos procesos, y pese a ser un elemento complementario para las operaciones mineras, la infraestructura –y, por ende, la construcción de ella– es esencial para la concreción, funcionamiento y sostenimiento de todos los proyectos mineros.

Y es que los servicios de construcción agrupan tareas básicas como el movimiento de tierras; construcción de campamentos; diseño de redes eléctricas; edificación de plantas de tratamiento de agua y desaladoras; diseño y construcción de presas de relave; montaje de complejos electromecánicos; y obras civiles diversas que van desde infraestructura de servicios para los trabajadores hasta las de logística para el transporte del mineral.

Estas son tareas que, en términos simples, podría decirse que equivalen a edificar la ‘casa’ en que se alojará el proyecto; y como tal, tiene sus procesos y tiempos de acuerdo a la naturaleza o el estado en que se encuentre el proyecto: tajo abierto, subterráneo o en exploración.

Así, los periodos de construcción típicos para minas de gran envergadura varían entre 20 y 30 meses.

En el caso de minas a tajo abierto, por ejemplo, generalmente requieren de una red de carreteras interna y externa. Además, el movimiento de tierras exige la construcción de carriles en forma de espiral (vías de acarreo) que conecten el fondo del tajo con la superficie.

En cuanto a las minas subterráneas, en cambio, el mayor requerimiento es el proceso de apertura de túneles interiores, tarea delicada que requiere normalmente de operadores especializados.

En ambos casos, la demanda de servicios de construcción está enfocada en el levantamiento de una infraestructura adecuada para la disposición de los residuos mineros. Por ello, es necesaria la construcción de vertederos para el depósito de desmonte, y los sistemas de disposición de relaves.

Estado del mercado

Debido al difícil contexto de la industria minera a nivel mundial y su repercusión en el mercado nacional, la inversión en obras físicas para la minería en el país registró una caída de 12% en el 2016. Así, pasó de US$ 1’226,746,896 del año anterior a US$ 1’074,886,96.

Cabe destacar que, históricamente, la cifra más alta de inversión en este rubro fue la registrada en el año 2012, en el que totalizó US$ 1’797,233,970, según el último boletín estadístico del Ministerio de Energía y Minas.

Entre las empresas cuya inversión en infraestructura creció en 2016 figuran Southern Copper con US$ 314,907,512 (+159.2%); Antamina con US$ 150,347,658 (+39.1%); y Shahuindo US$ 63,517,528 (+128.2%).

Frente a este panorama, existen diversas compañías de extensa trayectoria y presencia mundial, que orientan sus servicios al estudio, diseño, implementación y edificación de obras de infraestructura física para la industria minera.


Vea la revista completa AQUÍ

FacebookTwitterGoogle+