CLÚSTER MINERO: POTENCIAL MOTOR DE CRECIMIENTO Y DESARROLLO

CLÚSTER MINERO POTENCIAL MOTOR DE CRECIMIENTO Y DESARROLLO

El economista estadounidense experto en temas de estrategia competitiva, Michael Porter, define clúster como la concentración geográfica de empresas (de igual o similar actividad), cuya dinámica de interacción (Estado–academia–empresa privada) se traduce en incremento de la productividad, reducción de costos, mayor aprendizaje y difusión amplia del conocimiento. 

A decir de los expertos, la orientación principal por la que atraviesa la conformación de un clúster radica en la comunión de esfuerzos e intereses comunes de empresas dispuestas en un área geográfica específica (en torno a una zona de explotación minera, en este caso), a partir de los cuales se promueva la generación de sinergias que incrementen el nivel de competitividad de todos los actores participantes. 

En síntesis y a partir de la proximidad física de compradores y vendedores, se promueve el acceso a precios más competitivos, recorte de períodos de entrega y reducción de inventarios, que agrega valor a toda la cadena de aprovisionamiento, de producción y de distribución.

“El clúster es una asociación de organismos públicos y privadas, donde tienen que estar presentes empresas, gobiernos, instituciones educativas, instituciones de investigación y financieras. El clúster puede ser una herramienta de desarrollo solidario, armónico, y puede ayudar mucho en sacar lo mejor de las industrias extractivas”, indica Hugo Alegre, Director de Real Time Managment (RTM).

En tanto, para Carlos Castro, Socio Director de Metis Gaia, para hablar de un clúster primero se debe tener en cuenta muchas metodologías, pero el punto focal es hablar del negocio.

“Si juntamos dos tipos de negocio que pueden estar en un mismo sector, ese clúster per se ya está condenado al fracaso porque los actores integrantes no podrán hablar de lo mismo. La idea es juntar a quienes comparten una identidad de negocio”, explica Carlos Castro.

Agrega que a la luz de los años, debido a la ventaja comparativa que tiene el Perú de ser un país minero, la industria auxiliar se ha especializado tanto que tiene una ventaja competitiva en el mercado.

Según el informe “Elaboración de un mapeo de clúster en el Perú”, desarrollado por Consorcio Cluster Development – Metis Gaia – Javier D’Avila Quevedo, en el Perú se pueden llegar a implementar hasta 41 clústeres o cadenas de valor, que pueden ayudar a la diversificación productiva.

El estudio encargado por el Ministerio de Producción (Produce) indica que los clústeres son la unión de empresas que comparten una identidad de negocio en un espacio geográfico común. Y van desde el minero, el auxiliar minero, el hortofrutícola, hasta servicios logísticos de turismo y maderas.

Las 41 cadenas de valor tienen un alto potencial de desarrollo, pero el informe recomienda que al menos 16 de ellos se pueda implementar en el corto plazo, empezando por el minero centro que involucra las regiones de Junín, Lima y Pasco- que, a su vez, impulsaría el clúster auxiliar minero de Lima y Arequipa.

Este orden de prioridad se debe al gran tamaño del negocio minero global, además que las mineras y quienes le brindan servicios (como la metalmecánica, consultoría, perforación, entre otros) tienen un alto nivel de especialización.

“Cuando hicimos el mapeo nacional de clúster identificamos que una industria propia era el auxiliar minero en Arequipa y Lima, porque la gobernanza de las empresas también está en la capital. No se ve lo mismo, por ejemplo, en el norte como Cajamarca. Partiendo de eso los clúster no se crean, ya están”, asegura el Socio Director de Metis Gaia de Metis Gaia.

Regiones con potencial 

Según Hernán Salinas, Director de Promoción de CETICOS Ilo, todas aquellas regiones situadas en la parte sur del país que presentan actividades de explotación minera, proyectos en fase de construcción u obras tempranas (Tacna, Moquegua, Arequipa, Puno, Cusco, Apurímac)  tienen en la propuesta del clúster una alternativa de abastecimiento en condiciones más competitivas.

“Representan una inmejorable oportunidad para que, mediante la instalación de empresas proveedoras en dichas zonas, se promueva la contratación de mano de obra local, que contribuirá con el incremento de la calidad de vida de las poblaciones aledañas a las zonas de actividad minera”, agrega.

El caso de Moquegua es especial. Y es que, según su Cámara de Comercio y Turismo, en el plan de competitividad regional está prevista la creación de un clúster minero, pues están rodeados de grandes operaciones mineras como Toquepala, Cuajone y Quellaveco.

En tanto, Alegre de RTM asegura que un primer clúster que se está intentando formar es el clúster minero de Sechura, que lo están promocionando Activos Mineros y el Gobierno Regional de Piura.

“Las empresas ligadas son las que explotan fosfato como Miski Mayo que es Vale, Pacasmayo que es Hochschild, Fosfatos del Pacífico (Fospac), American Potash, Focus Venture que están explorando; pero esto está en etapa embrionaria, en etapa de formulación. Pueden  existir agrupaciones, intentos, pero la verdad es que hemos avanzado muy poco en formar un clúster minero y es una gran oportunidad en el Perú”, sostiene Hugo Alegre.

Por su parte, Carlos Castro de Metis Gaia considera que en Arequipa existe una cadena de valor y, hoy por hoy, es la vitrina de la minería nacional.

“Allí están las mineras, pero se trabaja muy de la mano con empresas especializadas en Lima, desde el punto de vista de gobernanza administrativa. Aunque por ejemplo en regiones sureñas como Moquegua y Tacna también haya minería, todo sale de Arequipa. Es el punto productivo que abastece todo el sur”, revela.

Complementa que el centro peruano también tiene gran potencial para ser un clúster, pero su geografía no ayuda.

(El informe completo se encuentra en la edición impresa y virtual de su revista RUMBO MINERO Nº 90)

 

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