MUELLE F DEL PUERTO DE MATARANI, hito histórico en infraestructura minera

ESPECIAL TISUR

Ubicado en la provincia arequipeña de Islay, Matarani, el segundo puerto más importante del país en cuanto a carga general, no ha dejado de ampliarse y modernizarse desde que en 1999 pasara a manos de Tisur, la empresa operadora perteneciente al Grupo Romero. Y prueba de ello es que el pasado 20 de junio inauguró su ‘Muelle F’, plataforma portuaria al servicio de la industria minera que marca un hito en la historia del desarrollo de infraestructura en el país. RUMBO MINERO fue el único medio especializado presente en el acto.

El día de la inauguración del Muelle F, Dionisio Romero, presidente del Directorio del Grupo Romero, detalló con orgullo las razones por las cuales la nueva plataforma portuaria es, sin duda, el mayor aporte que se ha registrado en el país en el ámbito de la infraestructura de servicios dedicada, fundamentalmente, a la industria minera.

Y su trascendencia es mayor si se considera que servirá como puerta para la salida directa de la producción minera que se genera en la zona sur del país, la que concentra el mayor volumen de operaciones y recursos –básicamente cupríferos– del Perú y que, antes de la obra, debían ser trasladados hasta Lima para su distribución al mundo.

“Para hacer un puerto eficiente no solo se debe contar con una bahía con profundidad apropiada, sino también con el resto de infraestructura. Para lograr la máxima eficiencia necesitamos además líneas férreas y carreteras. En Matarani contamos con eso y ahora en la bahía de Islay contamos con un puerto con un calado de 15 metros en la parte menos profunda y 18 en la más profunda. Eso es muy importante porque significa que pueden venir naves de hasta 60 mil toneladas”, explicó el ejecutivo.

Y es que esta infraestructura portuaria es la inversión más importante de Tisur en los 17 años que lleva a cargo de la concesión del puerto Matarani. El Muelle F –ubicado en la rada exterior del puerto– está unido a tierra por un puente de acceso de 280 metros de largo, un frente de atraque de 202 metros y un calado natural de 18 metros, condiciones que le permiten recibir naves de hasta 60 mil toneladas.

INFRAESTRUCTURA TOP

El Muelle F, que es capaz de recibir naves tipo Handysize y Handymax, tiene un sistema de amarre mixto constituido por cuatro boyas (2 en proa y 2 en popa) y un sistema de vitas en muelle.

Pero el muelle es solo la parte más visible de toda una nueva y gigantesca infraestructura. Porque, además, cuenta con instalaciones para atender cómodamente tareas de logística de recepción, almacenamiento y embarque, y comprende vías asfaltadas y un ramal de vía férrea, por las cuales arriban los minerales desde las grandes minas de Cerro Verde, Las Bambas y Antapaccay.

Al atender a estas importantes unidades mineras del sur, todo lo exportado vía el Muelle F es concentrado de cobre.

“La producción de Las Bambas y Cerro Verde nos llega por vía férrea y la de Antapaccay arriba al puerto por camiones. Estaremos con estas mineras hasta el término de la concesión, según contrato”, detalló Mauricio Nuñez del Prado, Gerente Comercial de Tisur.

El Muelle F también posee también tres enormes almacenes totalmente herméticos (con capacidad de 150 mil toneladas para Cerro Verde, 100 mil para Las Bambas y 50 mil para Antapaccay), un sistema de fajas transportadoras de 680 metros de longitud, y un moderno shiploader (con capacidad para movilizar dos mil toneladas por hora), que deposita el mineral en las bodegas de los buques.

“El muelle F es un gran hito en la historia de la concesión del puerto Matarani. Con la Empresa Nacional de Puertos (Enapu), se atendía 200 naves anuales, con un total de menos de un millón de toneladas de carga. Hoy, luego de 17 años de exitosa operación, Tisur atiende el doble de número de naves y moviliza casi seis millones de toneladas anuales, para lo cual ha acondicionado 61 hectáreas de patios y almacenes”, destacó Dionisio Romero.

El ejecutivo señaló que en los últimos dos años han invertido US$ 280 millones en su construcción e instalaciones conexas; mientras que en otras partes del puerto Matarani invirtieron US$ 350 millones, aproximadamente.

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