VALOR AGREGADO EN MINERÍA: MÁS ALLÁ DE LOS CONCENTRADOS

valor agregado

Por: Eva Cruz

Para hablar de valor agregado en minería debemos partir de la práctica en sí. En ese sentido, un yacimiento tiene un valor cuando de éste se extrae el material valioso, se procesa y se concentra. La nueva materia tiene más valor, luego de pasar por todo ese proceso.

Según explica Rómulo Mucho, exviceministro de Minas, para poder generar valor sobre el material del subsuelo hacen falta otros dos factores: que alguien esté dispuesto a extraerlo y procesarlo; y que alguien tenga los recursos y esté dispuesto a comprarlo.

“La minería genera valor al dinamizar las economías locales, al brindar condiciones de trabajo seguras y pagar bien a sus colaboradores, al pagar puntualmente sus impuestos, al minimizar sus impactos ambientales, al participar activamente en obras de desarrollo local”, añade Mucho.

APROVECHAR OPORTUNIDADES

Más que haberse beneficiado otros sectores económicos del crecimiento de la minería peruana, es haber sabido aprovechar el momento. Y eso lo ha hecho, principalmente, la metalmecánica y la construcción. Pero hay que destacar también la participación del mercado financiero, el de los seguros y el de los proveedores locales (servicios, alimentación, hospedaje, uniformes, transporte, combustible, contratas, entre otros).

Sin embargo, en palabras del experto, existen otros actores sociales locales que no han sabido insertarse en la cadena de valor de la minería.

“Esto hace que en los entornos sociales de las unidades operativas mineras se formen dos tipos de pobladores: el que trabaja en o con la empresa minera y el que no lo hace. La diferencia en los hábitos de consumo que se generan en estos dos grupos son diferentes y esto se traduce muchas veces en el descontento social de quienes alcanzan menores ingresos”, explica.

Al respecto, sugiere que la minera trabaje de la mano con el Estado en la formación de corredores económicos que permitan a los pobladores que no trabajan en o con la empresa minera, tener fuentes de ingreso que hagan que dejen de mirar a la empresa minera “como una torta de la que hay que obtener el máximo beneficio posible”.

OTRAS OPCIONES VIABLES

A decir de Rómulo Mucho, se deben buscar otras formas de generar mayor valor agregado en la minería y una de ellas puede ser el destinar recursos a la investigación científica coordinadamente con el Estado peruano y el sector académico.

“La universidad tiene que dejar de ser una isla en la sociedad. Universidad que no investiga, debe dejar de llamarse universidad”, enfatiza.

En esa línea, resalta la labor del CONCYTEC, poniéndolo como base para la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología.

“No hay otro camino para lograr la diversificación de nuestra canasta exportadora. Siempre menciono el ejemplo de Corea del Sur. Por 1970, Corea era tan pobre como el Perú. Hoy sólo una empresa coreana, SAMSUNG, vende 5 veces más que todo el PBI del Perú. La diferencia está en que mientras nosotros seguimos exportando materias primas, ellos exportan conocimiento, tecnología, valor agregado”, sustenta.

EL EJEMPLO DE AEPME 

Si existe algún sector económico que ha crecido, a pasos agigantados, de la mano de la minería, ese es el de la metalmecánica. Y es que gracias a los grandes proyectos mineros, esta industria nació y, poco a poco, se viene abriendo paso en  el mercado internacional.

“Nuestra asociación siempre ha reconocido a la minería como el primer sector que ha impulsado el crecimiento de la metalmecánica del Perú. Este crecimiento se dio con la implementación del megaproyecto de Antamina en 1998, que fue el inicio de una serie de proyectos importantes para la industria minera peruana”, señala Humberto Palma Valderrama, presidente de la Asociación de Empresas Privadas Metalmecánicas del Perú (AEPME).

El también presidente del Directorio de Haug comenta que proyectos anteriores a Antamina (tales como Cuajone, Yanacocha y Doe Run) habían sido aislados, esporádicos; es decir, no había una secuencia.

“En Antamina, las compañías internacionales nos enseñaron a las peruanas que debíamos actualizarnos y obtener homologaciones de calidad a nivel internacional. Así, fuimos muy rígidos en nuestras políticas de acciones de seguridad y comenzamos a trabajar los temas de medio ambiente y responsabilidad social empresarial”, agrega Palma.

Pero el trabajo no quedaría allí. Así, tuvieron que mejorar sus procesos en plantas, actualizarse tecnológicamente y avanzar en nuevos procedimientos. Todo en aras de homologarse a empresas extranjeras.

En el 2012, un grupo de empresas metalmecánicas decidieron juntarse para así crear la Asociación de Empresas Privadas Metalmecánicas del Perú (AEPME). Hoy, tres años después, son 30 las firmas asociadas totalmente formales, que atienden el 80% del mercado nacional.

“Varias de nuestras empresas de la asociación no solo trabajan acá, sino que fabrican para el extranjero. Exportamos productos y servicios a la industria minera de Chile, Argentina, Colombia, Bolivia, Cuba, República Dominicana, entre otros de Europa. El personal peruano es muy capacitado. Para cada contrato abrimos un dossier de calidad, donde el cliente puede ver, al detalle, el trabajo que hacemos”, indica Palma.

LAS EXPERIENCIAS DE JOYEROS Y ORFEBRES

Otro sector sobre el que la minería genera impacto directo es la joyería. Sin embargo, para Julio Pérez Alván, presidente del Comité de Joyería y Orfebrería de la Asociación de Exportadores Adex, se podría mejorar esta relación si la mayoría de exportación no sea solo en concentrados.

“Todavía queda una tarea pendiente del sector minero para transformar ese metal en bruto a joyas, orfebrería y otras cosas más. Perú es el segundo exportador mundial de plata, pero transformamos solo el 1% de la producción peruana de plata para la joyería y orfebrería de exportación”, manifiesta Pérez Alván.

En palabras de nuestro entrevistado, si contamos la venta nacional llegaremos al 1.1% o 1.2%, mientras México está a niveles de 12% de transformación de plata para joyería. Así, Perú en el mercado mundial de joyería y orfebrería, entre oro y plata, apenas representa el 0.05%. Y ello sin contar el gran potencial que tenemos gracias a la gran variedad de piedras maravillosas, que se venden en bruto a otros países en lugar de tallarlas y transformarlas.

“Se debería priorizar y promover el uso de piedras peruanas en nuestros diseños y productos de exportación. Esto generaría mayor valor agregado y mayores puestos de trabajo”, sostiene.

EN CIFRAS

Actualmente, frente a un contexto de precios bajos de los commodities, la joyería y orfebrería se ha visto beneficiada. Y es que, a diferencia de otras industrias, el efecto es inverso aquí. Cabe mencionar que, según estadísticas de Adex, los despachos peruanos de joyería en el 2014 sumaron US$ 79.4 millones.

“Las exportaciones han crecido, se nota una leve recuperación, aunque no le conviene a la gran industria. Nuestro principal mercado es Estados Unidos y se está repuntando, sus cifras están mejores. Si este país va bien, la demanda sube y lo estoy viendo en nuestros pedidos de enero y febrero. Parecería que este año va a ser de mediano para bueno”, estima.

De acuerdo con la Gerencia de Manufacturas de Adex, nuestro principal mercado el año pasado fue E.E.U.U. (US$ 48.3 millones), que incrementó su demanda 33.5% y concentró el 60.8% de los despachos totales.

Siguieron en la nómina de destinos países como Ecuador (US$ 7.3 millones) y Bolivia (US$5.8 millones).

El Perú exportó joyas en diez partidas, siendo la principal la de “artículos de joyería de los demás metales preciosos, incluso revestidos o chapados” (US$ 42.1 millones), que representó el 53% del total. Esta partida está conformada por joyas finas en oro. En segundo lugar, se ubicó “las demás bisuterías de metales comunes” (US$ 24.1 millones), que incluye aretes, pendientes, pulseras, collares, anillos, tiaras y argollas de fantasía. Estos productos tienen alta demanda en países como México, Bolivia y Chile.

PROPUESTAS PARA AVANZAR

El también gerente general de la joyería ARIN manifiesta que hace falta invertir más en educación para perfeccionar la técnica de nuestros artesanos.

“Las grandes empresas (y el Estado también puede ayudar) pueden dar aporte de conocimiento técnico y tecnología a los artesanos de las provincias, como Cusco por ejemplo, para que ese metal sea trabajado, tenga mejor calidad y pueda llegar a mercados internacionales. Promperú y Mincetur han estado apoyando mucho, pero no es suficiente. Falta mucha capacitación para los artesanos. Nadie dice que rompan la tradición, pero la calidad tiene que ser mejor porque así lo exige el mundo”, propone el representante gremial.

Asimismo, asegura que sería de gran ayuda organizar más pasantías y eventos con personalidades referentes del sector para actualizar tendencias y apostar por nuevas tecnologías. En ese sentido, destacó el II Congreso Internacional de Joyería que organizó Adex el año pasado, donde el empresario peruano pudo concretar alianzas estratégicas con sus pares de Inglaterra y Estados Unidos.

Enfatizando sobre la participación de empresas peruanas en ferias, Pérez acota que urge la aprobación y puesta en marcha del Carné ATA, mecanismo que faltará e impulsará el desarrollo del sector, puesto que permitiría enviar y exhibir las muestras de joyas a un costo menor que el acto.

“Perú no tiene el carné ATA porque para ello el país debe estar suscrito al Convenio de Estambul, que es un convenio de comercio internacional. Los países más desarrollados tienen este carné. Los trámites están ahora en manos del Ministerio de Relaciones Exteriores, de ahí tiene que pasar al Congreso porque hay que hacer una modificación a la Ley General de Aduanas. Estamos detrás de ello. Ayudaría mucho al despegue de la joyería peruana”, explica.

Del 4 al 8 de marzo, un grupo de empresarios peruanos del sector asistió a la Feria Internacional de Joyería de Hong Kong, que es la más grande a nivel mundial. Allí, cinco firmas nacionales, con el apoyo de Promperú, representaron al país con un pabellón. Además, ofrecieron un coctail a potenciales clientes, donde pudieron concretarse nuevas alianzas.

Otro factor que impulsaría el sector, a decir de nuestro entrevistado, es la innovación.

“Vamos a firmar convenios con institutos. Hay conversaciones para firmar convenios con ToulouseLautrec, la Pontificia Universidad Católica del Perú y otras instituciones. Ahora todos los diseñadores deben usar las máquinas 3D, las nuevas promociones tienen que salir usando eso, ya no pueden estar con modelos tradicionales. Por eso estamos avanzando con esta iniciativa”, revela.

Entre los planes del gremio está también la creación de un logo distintivo que certifique la calidad de la joyería peruana. Para ello, Adex viene trabajando de la mano con instituciones como la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía SNMPE, Indecopi, la Cámara de Comercio de Lima CCL y la Sociedad Nacional de Industrias SNI.

(El informe completo se encuentra en la edición impresa y virtual de su revista RUMBO MINERO Nº 85)

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