Pablo de la Flor: “El gran reto ahora es recuperar la producción perdida”

pablo de la flor snmpe

La marcha de la industria minera del país durante el 2020 ha estado marcada por la crisis generada por la pandemia del Covid-19 y sus efectos, así como por el agravamiento de situación de inestabilidad política por la que ha atravesado el país durante los últimos meses. Por ello, a poco de concluir el año, conversamos con Pablo de la Flor, Director Ejecutivo de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), para conocer su balance de la situación del sector, los desafíos que enfrenta y las tareas pendientes para potenciar su desarrollo en el contexto de asunción de un nuevo gobierno en el país. Aquí la entrevista.

¿En qué situación se encuentra el sector tras lo ocurrido por la pandemia?

Felizmente, gracias a la rápida reactivación que se ha dado en la industria, estamos recuperando los niveles de producción que se tenía antes de la pandemia. Salvo casos muy puntuales y particulares que tienen que ver con la puesta en marcha de procesos de mantenimiento en algunas operaciones podríamos cerrar alcanzando los volúmenes anteriores.

En ese sentido, lo más destacable de este proceso ha sido la enorme resiliencia demostrada por el sector para superar los retos impuestos por la pandemia y recuperar el dinamismo.

¿Qué casos son esos?

Todavía estamos rezagados en la producción de oro, en la que hemos tenido dificultades adicionales. Recordemos que las medianas empresas son los actores más importantes en ese segmento de la minería, y ahí tenemos un desafío adicional por las demoras y dificultades que han tenido esas empresas para retomar la producción que viene rezagada, con una contracción de 35% en lo que va del año.

Después, hemos tenido algunos tropiezos, sobre todo en los últimos dos meses, con la producción cuprífera; pero, como comentaba antes, se deben a los programas de mantenimiento y a los propios planes de minado de ciertas operaciones que, en algunos casos, han significado una caída en la producción de cobre y el aumento de zinc.

Al respecto, yo diría que ahí tenemos un segundo reto, que es lograr darle un impulso a la producción cuprífera para revertir la ralentización en la recuperación. Estoy seguro que se trata de una situación que superaremos en breve. Por eso nuestro optimismo respecto a lo alcanzado y lo que la industria logrará en el bimestre que nos queda.

IMPACTOS DE LA PANDEMIA

La paralización, sin embargo, ha tenido impactos en los principales indicadores del sector. ¿Los tienen cuantificados?

Sí; de hecho, pese a la recuperación que se ha logrado en los últimos meses, la paralización ha tenido un efecto sumamente negativo sobre el PBI del sector. Y es que hay un volumen de producción que se ha perdido, producto de las medidas de aislamiento extremo y la suspensión de actividades que se implementaron en el país, lo que, según nuestros estimados, se va a traducir en una contracción cercana al 12% del PBI minero para el año.

¿Considera que fue un error imponer una suspensión tan radical de actividades?

Creemos que la situación se pudo haber manejado de otro modo. Recordemos que la minería es una actividad fundamental para el quehacer económico del país. Más importante aún, opera con protocolos de salud y seguridad sumamente exigentes, que le hubieran permitido mantener sus operaciones, incorporando medidas adicionales, sin tener que paralizar sus faenas como sucedió. De hecho, la suspensión completa del sector no se dio en ninguno de los otros países mineros. Los resultados de ese desacierto saltan a la vista en las proyecciones negativas a las que ya hice referencia.

Lea la entrevista completa en la edición 132 de la revista Rumbo Minero. 

FacebookTwitterGoogle+